En el Colegio Santa María del Carmen seguimos dando vida a nuestro proyecto anual de Educación Infantil “Mi cole es un museo”, un recorrido artístico que crece con los niños.
Esta vez, en 4 años, hemos vivido una experiencia preciosa donde trabajamos las partes del cuerpo usando el arte como punto de partida.
Picasso como excusa para mirarnos de otra manera
No buscábamos dibujos “perfectos”, sino que cada peque encontrara su forma única de verse.
Por eso aparecieron caritas divertidas llenas de colores, proporciones divertidas y detalles que hablaban de cómo se sienten y cómo se miran.
Esta libertad creativa les permite reforzar su autoestima, conocerse mejor y entender que cada persona es diferente… y eso es maravilloso.
Aprender el cuerpo humano desde la creatividad
El aula se convirtió en un pequeño estudio lleno de colores y muchas ganas de experimentar.
Cada niño se observó con calma, reconoció sus rasgos y empezó a crear su propia carita inspirada en Picasso.
Entre pinceladas y risas hablaban de sus ojos, de la forma de su boca, de su nariz o de cómo cada uno tiene el pelo diferente. Todo surgía de manera natural mientras plasmaban lo que veían y lo que sentían.
Una metodología donde trabajamos las partes del cuerpo desde la experiencia
En Infantil creemos que el aprendizaje funciona mejor cuando se vive.
Por eso trabajamos las partes del cuerpo a través de propuestas que permiten mirar, comparar, expresarse y construir conocimiento con las manos, los sentidos y la imaginación.
El arte nos ayuda a que este contenido tan importante sea más significativo, más emocional y más propio.


